La Historia de las carreras de galgos en pista en España: los primeros pasos.

 

Cuando el 8 de diciembre de 1939 se constituye la Federación Española Galguera bajo la presidencia de D. Luis Felipe Sánchez Cabezudo se cierra una página de la historia galguera española y se inicia otra: la actual. En los finales de los años 20 un grupo de aristócratas encabezados por el marqués de Villagrágima, hijo del Conde de Romanones, empezó a tener la idea de la construcción de un canódromo parecido a los que habían visto en Inglaterra. La propuesta fue bien acogida. Se alquila el cine San Miguel y allí en un pase restringido se pasa una película con el funcionamiento de un canódromo. La idea es traer un director de carreras ingles y llevar galgos de campo y poco a poco empistarlos. Pero la realidad fue diferente. Manuel Mingo que posteriormente fue durante muchos años secretario general de la federación, fue designado director de carreras y los  galgos extranjeros eran los que  conseguían los mejores tiempos y dominaban la pista. Entre ellos hay que  destacar a Champion Cutlett  y a Solicitor. Inagurado el Stadium Metropolitano se constituye el Club Deportivo Galguero Español  dirigido por el duque de Pastrana que regia las carreras y regulaba hasta el mínimo detalle todo a semblanza de lo que ocurría en Inglaterra Incluso  S.M. el rey Alfonso XIII acudió en ocasiones al canódromo y si no hubiesen sucedido los acontecimientos políticos que se produjeron la opinión generalizada es que  el canódromo español hubiera evolucionado como sus coetáneos irlandeses o ingleses. Pocos meses más tarde se inauguraba el canódromo de Palma y posteriormente el de Valencia.  Pero la llegada de la Republica interrumpió el proceso. Prohibió las apuestas y con ello obligó a cerrar el canódromo que mientras tanto había celebrado ya su 1º campeonato de España con el triunfo de Handy Ben de Jorge Gray. En 1932 se vuelve a permitir el juego y con ello se reabren los canódromos de Madrid, Palma y Valencia y dos más en Barcelona el Parque o Sol de Baix y el Kennel de Pedralbes.

 

Finalmente la Guerra Civil cesa con la actividad oficial aunque en cada bando se celebraban carreras de galgos destacando en el bando nacional los de Tenerife, Las Palmas, Palma, Sevilla y Zaragoza  y en el bando republicano Valencia.

 

Joaquín Camarasa